Pensaba en lo verdaderamente productivo que sería aprovechar esta necesidad de volver a lo espiritual que está evidenciando la sociedad, del rescate de lo esencial, de la recuperación de la esencia del ser humano: de las virtudes.
Cada uno de nosotros ha tenido en algún momento a lo largo de su vida que sortear situaciones límites; difíciles; agobiantes; pero si íntimamente se ha recapacitado volviendo sobre ellas habremos advertido que no solo las vivimos como consecuencia o efecto de una decisión anterior (porque eso son los hechos, decisiones que tomamos antes de concretarlos) sino que hemos salido beneficiados con ellos… Quien no permitió que el infortunio lo doblegue probablemente capitalizó la experiencia, aprovechó el cambio frente a ello como crecimiento. De la misma manera como sociedad debemos poder lograr esa alquimia y usufructuar nuestro capital acopiado por la experiencia. No permitir que prime el disvalor por sobre nuestra humanidad. Somos seres sociables… desde sus comienzos el hombre se a unido a sus semejantes porque vio que le resultaba mas fácil evacuar sus dificultades y así vivió en comunidad y buscó por asociación la solidaridad, la cooperación… y convivió.
Actualmente estamos viviendo lo que se denomina “posmodernidad”, la era del “vale todo”. La posmodernidad no tiene una característica en sí misma sino algo que deviene de ella: “La decepción”. Weber define la posmodernidad como el fin de las ideologías, hablaba de la crisis de las ciencias sociales (estudio del hombre como ser y como parte de la sociedad) El hombre va reconstruyéndose a sí mismo y con él porque no la sociedad. La otra mitad de la biblioteca sostiene que otra secuela cuando se comprometen los valores tradicionales es el “CONSUMISMO” lo cual no hace mas que entorpecer el proceso ya que cuando no se puede sostener termina por aniquilar lo poco o mucho que se ha construido socialmente (Se terminan matrimonios porque no se puede mantener el estilo de vida, se alejan amistades por no compartir idéntico estatus o haberlo perdido, etc.)¿Qué es una crisis si no este proceso que se puede palpar a diario, estos cambios casi radicales en el comportamiento general? Como parte de ello debemos poder tomar el compromiso de cerrar el círculo dando lugar a la apertura de una nueva fase… Una que nos encuentre con mayor criterio y con impulso para rescatar a quienes están en busqueda permanente de encontrarle un sentido a todo. Convengamos que la mayoría de nosotros manifiesta desconfianza, descreimiento no solo en el prójimo sino también en cimientos como “la justicia”, “la política”, “la palabra”… pilares éstos sobre los cuales debe poder descansar la seguridad de una sociedad. Alcanzar esta meta, lograr esa alquimia es no solo un COMPROMISO de todos sino también es nuestra RESPONSABILIDAD… COMO LEGADO A NUESTROS HIJOS, A NUESTRA POSTERIDAD.

coincido en todo lo que decis y te digo que ese es un compromiso que ya lo tengo asumido hace tiempo. Oscar
ResponderSuprimirLa verdad que tambien coincido en la actualidad que deviene de itempo se estan perdiendo todos los valores que las personas lo han transformado en algo material a diferencia que sera positivo la industrializacion y todo lo relacionado con el modernismo tecnologia etc. pero la esencia de las relaciones humanas y todo lo que conlleva eso el unico que lo puede preservar o echar a perder es el hombre unico culpable. Maria raquel Dip.-
ResponderSuprimirQuerida amiga Claudia, me alegra saber de tí y de tus reflexiones. De momento me ha gustado lo que escribes, ya te iré comentando.
ResponderSuprimirUn beso
Floren